Un Nogalino Fanático del Surf
14 ene
Si me dijeran que en Nogales existe un surfista no lo creería. Pues si, Sebastián Berrios Roldan es uno de los pocos motivados jóvenes que practican la disciplina del surf y bodyboard en la zona.
Es que Sebastián, ha sido parte de los primeros radicales deportistas que ha incursionado en este deporte de agua tan alejado de su hogar. Es que las fronteras y la distancia no ha sido un impedimento para este atleta, que desde chico mantuvo presente la actividad física en su cabeza.
Ya a temprana edad se dedicaba al fútbol participando de las inferiores de Universidad de Chile, pasado al fútbol joven de Unión La calera, teniendo a la postre una corta participación en el primer equipo del elenco cementero.
Es que el mar, motivados por un grupo de amigos de La Calera y Nogales, fue más fuerte. Incluso arriesgando retos de sus padres y burlas de los vecinos que lo veían preparar el equipo a las cinco de la mañana.
“Anda acostarte, desubicado, se te escondió el mar”, eran algunas de estas palabras que utilizaban sus vecinos para burlarse de él; pero “el seba” como lo llaman sus cercanos, no le importaba y se dirigía a disfrutar de su nuevo deporte. Playas como Ventanas, Maitencillo y Pichicuy, fueron sus primeros spot donde se internó en sus aguas para practicar junto a sus amigos Christopher Olivares, Paulo Olivares, Nono, Tita, Guatón Jorge, entre otros.
Pero este pequeño, pero empeñoso surfistas nos contaba que comenzó consiguiéndose las cosas, como el traje y la tabla, pero después de ahorrar un poco de dinero se pudo comprar sus propios elementos, momento en donde comenzó a subir el nivel y a interiorizarse más en el tema, comprendiendo la dificultad de la disciplina y la concentración que debía tener ante las olas grandes y el mar movedizo.
Fue así como progreso y decidió viajar, como es habitual en este tipo de deportistas. Buchupureo, Pichilemu, Puertecillo, Cobquecura, fueron algunos de destinos favoritos del sur de Chile, balnearios que se caracterizan por tener grandes y perfectas olas.
Ya han pasado nueve años de su primer intento en el mar y no ha querido dejarlo, la universidad y sus carrera de Ingeniería en Construcción, donde ya esta egresado y preparándose para defender sus tesis, no fueron un impedimento para surfear, deporte que considera parte de su vida.
“La gente no sabe lo hermoso que es el surf y lo bien que uno lo pasa con los amigos. Lo espectacular que es estar en contacto con la naturaleza. Para mi es la vida, todo lo que hago es para ir al agüita” comentó Sebastián.
Ahora posee tres tablas – medidas: 5,10, 6,0 y una 6,9 – y dos trajes, que le han servido para motivar a sus amigos y polola que lo acompaña sagradamente a cada sesión. El fanatismo ha pasado sus límites viajando a Pichicuy, su spot preferido, unas 3 o 4 veces a la semana.
“Lo que pasa es que te pica el bichito, es como una droga positiva, que no puedes dejar de hacer y quieres estar en el agua todo el día”, agregó el protagonista de esta historia.
Su cariño por el mar y las solas, lo ha tomado de una forma bastante particular, con la idea de disfrutar y solo pasarlo bien, dejando de lado el stress de la competición.
Su filosofía lo llama a motivar a la gente de su localidad, que considera bastante ignorante del tema, pero que está consciente que es un deporte bastante ajeno y caro. Escusa que no sería factor para poder desarrollar esta disciplina,
“Las cosas son un poco caras, pero se pueden realizar igual, tal como yo empecé, consiguiéndome cosas y luego trabajar para comprármelas propias” reiteró el joven Berrios.
Por ultimo quisimos saber sobre su futuro y nos comentó que pretender seguir surfeando hasta viejo, ojala tener hijos y mostrarles este maravilloso deporte. Construirse una casa en Pichilemu y viajar los veranos playas cercanas.
Para este 2012 en tanto, la cosa no cambia mucho en su vida, aprovechando la época estival pretende viajar y conocer nuevas costas, siempre teniendo en cuenta que defenderá sus tesis a fin de verano y ser un profesional, situación que no cambiará su estilo de vida y su pasión por el surf.




























