ISA y Federación Mexicana de Surfing se pronuncian tras denuncias contra un surfista del CT
La suspensión provisional de un competidor del Championship Tour (CT) masculino por parte de la World Surf League (WSL) y las posteriores denuncias públicas de una surfista profesional han generado reacciones en el ámbito internacional del surf. La ISA y la Federación Mexicana de Surfing también se pronunciaron, con diferencias en el tono y el alcance de sus declaraciones.
La WSL anunció el domingo la suspensión provisional de un integrante del CT masculino 2026 por alegaciones que calificó de «naturaleza extremadamente grave». Según el organismo, los antecedentes se relacionan con un encuentro privado ocurrido en Tahití durante agosto, fuera de sus actividades oficiales. La liga indicó que su Comisión Disciplinaria actuó al conocer las acusaciones, que ofreció colaboración a las autoridades competentes y que la medida se mantendrá vigente sin un plazo definido.
Aunque la WSL no identificó al deportista en su comunicado, posteriormente su nombre fue vinculado al caso por publicaciones especializadas – Alan Cleland Jr . Además, fue retirado de la lista de participantes de la etapa del CT en Portugal. La policía de Nueva Gales del Sur habría sido informada, mientras que la Fiscalía de Papeete señaló que no mantenía una investigación abierta en la Polinesia Francesa, según los antecedentes publicados.
Un día después del anuncio, una surfista profesional alemana, Noah Klapp, hizo públicas denuncias de presuntos abusos físicos, sexuales y psicológicos durante una relación que, según su testimonio, comenzó cuando tenía 17 años. Explicó que el temor a no ser escuchada y a las consecuencias para la carrera de otra persona influyó en su silencio. También cuestionó la cultura del surf profesional y la protección que, a su juicio, pueden recibir deportistas con reconocimiento.
La ISA comunicó la suspensión provisional del atleta de los eventos sancionados por la organización mientras realiza una revisión conforme a sus procedimientos de protección. Precisó que la medida busca resguardar la seguridad de los deportistas y no constituye una determinación de culpabilidad. También reafirmó su compromiso con el debido proceso, la confidencialidad y los derechos de todas las personas involucradas.
Por su parte, la Federación Mexicana de Surfing, en una declaración fechada el 13 de octubre, expresó su preocupación por las denuncias, incluidas acusaciones sobre presuntos hechos graves contra una adolescente. El organismo manifestó solidaridad con quienes han denunciado, respaldó el trabajo de las autoridades y de la WSL, y rechazó cualquier intento de minimizar la violencia o tratarla como un asunto privado. En su comunicado sostuvo que la presunción de inocencia es un derecho procesal, pero no debe convertirse en una razón para guardar silencio.
Los antecedentes publicados señalan que las denuncias relacionadas con Tahití y el testimonio de la surfista corresponden a episodios distintos, sin que se haya establecido un vínculo procesal entre ambos. Hasta el momento de la información disponible, no se habían presentado cargos formales contra el deportista por estos casos.
En el plano deportivo, el competidor ya había quedado fuera de las pruebas de Portugal y Filipinas tras no superar el corte de mitad de temporada. Su posible participación en el Pipe Masters de diciembre permanece en incertidumbre mientras continúe la suspensión. En el ámbito comercial, su perfil dejó de aparecer en páginas de marcas vinculadas a su carrera, aunque no se habían confirmado públicamente eventuales decisiones de patrocinio.





